Texto científico: el sol en las auroras boreales
Papel que juega el sol en las auroras boreales.
¿Qué es el Sol?
El Sol es
una enorme esfera de gas compuesta en su mayoría por hidrógeno y helio,
elementos químicos que se comprimen hacia su centro, haciendo que la presión
aumente y, por ende, la temperatura. Esta reacción libera energía, la cual se
mueve en el espacio en forma de luz y calor.
¿Cómo funciona el Sol?
La superficie del Sol se llama fotosfera y mide unos 500 km de espesor y es ahí donde sale la radiación. Esta radiación es la que conocemos como la luz solar y tarda cerca de 8 minutos en llegar a nuestro planeta después de que sale de la fotosfera. En algunas ocasiones, el Sol se vuelve más activo y su superficie se cubre de manchas; además, pueden observarse muchas erupciones, las cuales liberan en el espacio bocanadas de radiaciones invisibles como rayos x, rayos ultravioletas, microondas, etc. Las radiaciones con más energía llegan a la Tierra en varias horas y se acumulan en torno a nuestro planeta, formando cinturones de radiación. Las otras tienden a demorarse uno o dos días en llegar, desviadas por el escudo magnético de la Tierra, y son atraídas por los polos magnéticos de nuestro planeta. Al entrar en la atmósfera pueden provocar el bello fenómeno que se conoce como auroras boreales.
Datos curiosos sobre el sol:
Auroras boreales
Durante las tormentas magnéticas, algunas partículas cargadas quedan
atrapadas en el límite de la magnetósfera y de las regiones polares. La
dirección del campo magnético hace que estas partículas se aceleren hacia la
atmósfera y, finalmente, choquen con las moléculas de oxígeno (O2) y
de nitrógeno (N2). Al colisionar, producen las emisiones de luz roja
y verde conocidas como aurora boreal, en las latitudes del norte, y como aurora
austral, en las latitudes del sur.
Las auroras boreales son uno de los mayores espectáculos de la naturaleza. Una
aurora se produce cuando las partículas cargadas procedentes del Sol chocan con
el campo magnético de la Tierra. Estas partículas procedentes del viento solar
son guiadas por el campo magnético de la Tierra y se dirigen hacia los polos.
Las auroras tienen formas, estructuras y colores muy diversos que además cambian rápidamente con el tiempo. Durante una noche, la aurora puede comenzar como un arco aislado muy alargado que se va extendiendo en el horizonte, generalmente en dirección este-oeste. Se pueden formar ondas o rizos a lo largo del arco y también estructuras casi verticales. De repente la totalidad del cielo puede llenarse de bandas, espirales, y rayos de luz que tiemblan y se mueven rápidamente de horizonte a horizonte. Y tan rápido como llega, puede marcharse y dejar un cielo estrellado sin actividad.
Las auroras son siempre impredecibles y pueden durar desde unos pocos minutos hasta varias horas. A fin de cuentas, este es precisamente parte de su encanto.
Bibliografía:



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