Texto explicativo
Texto explicativo
¿Qué es un texto explicativo?
Un texto explicativo se define por su intención de hacer comprender a su destinatario un fenómeno o un acontecimiento.
Estructura del texto explicativo
- Presentación / marco
- Planteo del problema (explícito o implícito)
- Respuesta del problema
- Evaluación conclusiva
¿Cómo se hace?
Cuando se ofrece una explicación, se suele suscitar el interés del destinatario en la cuestión presentando el problema de conocimiento como algo que merece ser explicado, también indicando el encuadre disciplinar o teórico desde el que se abordará. Por eso, los textos explicativos suelen iniciarse con un marco o presentación del vacío de conocimiento que será objeto de la explicación. Una vez presentado y formulado el problema en cuestión, los textos ofrecen una explicación. Finalmente, en muchos textos explicativos se procede a evaluar la explicación propuesta. La estructura típica de las explicaciones en estos discursos es:
A. Analizar la situación
Una secuencia explicativa consta de dos movimientos, es decir, debe realizar dos funciones: señalar cuál es el problema de conocimiento y desarrollar la respuesta o solución. Estos dos movimientos pueden corresponderse con dos partes diferenciables del texto, es decir, pueden aparecer varios párrafos destinados a describir el problema; o bien puede bastar con enunciar el problema y desarrollar la respuesta o solución, de modo que prácticamente todo el texto se dedica a este segundo movimiento. Una solución redefine lo que antes era un problema, proporciona un nuevo punto de vista a través del cual se consigue que el problema deje de existir.
B. Planificar: ordenar las ideas
La estructura de un texto explicativo es mucho más compleja que la de un texto descriptivo o narrativo, puesto que el texto no puede limitarse a "copiar" el orden en que están colocados los objetos en el mundo, ni el orden cronológico de los acontecimientos. Por ello, la estructura de una explicación intenta mostrar el orden del razonamiento, el orden en el que hay que observar el problema para solucionarlo, es decir, un orden lógico o mental, no "real": primero el problema y después la solución, primero lo general y luego lo particular, primero lo más sencillo y después lo más complejo. La explicación debe seguir, de manera explícita, un esquema, con el objeto de que en todo momento el lector sepa en qué punto del esquema se encuentra. Es importante evitar que aparezcan explicaciones en el último momento, explicaciones que no se hayan anunciado con anterioridad, y tampoco pueden faltar datos que el lector espera.
C. Textualizar
Para dar forma al texto explicativo es útil emplear un conjunto de técnicas de escritura.
Además, las dos fórmulas a las que pueden estar reducidas la estructura gramatical del texto explicativo es:
1 . Sujeto + Predicado nominal: síntesis.
Agrupa las partes y cualidades remitiéndolas a un ser definido.
2. Sujeto + Predicado verbal - cuyo núcleo ideal es tener-: análisis.
Determina las diferentes partes del todo que supone el objeto de la explicación.
Otros autores dividen los textos explicativos en tres partes:
Introducción
Está formada por el título y los primeros párrafos.
Introduce el tema, es decir, los interrogantes al cual
responde el texto, que puede ser: qué es o era, cómo es
o era algo, qué sucedió o por qué ocurrió un hecho. El
interrogante puede estar explícito o implícito.
Desarrollo
Despliega el tema en subtemas (como características,
elementos de un conjunto, etapas de un proceso, causas
de un fenómeno, etc) que se exponen en párrafos o se
organizan en subtítulos.
Conclusión
Se retoma la presentación y se concluye la explicación o
se presenta un nuevo tema.

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